Como entidades compuestas por personas, las empresas están sometidas a continuas fricciones entre sus integrantes. De forma cotidiana surgen problemas o desacuerdos entre trabajadores, clientes, superiores, proveedores… Sin embargo, incorporando a la organización dinámicas de grupo de resolución de conflictos, estas situaciones -a priori negativas- pueden convertirse en una importante oportunidad para avanzar y mejorar […]