el miedo no es real

Esa sensación de que los proveedores están tratando de engañar a la compañía, la sospecha de que los colaboradores filtran información a la competencia, el temor constante de que los trabajadores van a abandonar la organización o la presencia de continuos rumores y chismes. ¿Tu empresa sufre alguno de estos síntomas? Entonces, quizá padezca paranoia organizacional, un estado de alerta infundado que se genera cuando el miedo no es real.

Como asegura Roderick M. Kramer en su ensayo Organizational Paranoia: Origins and Dynamics, “la desconfianza y la sospecha son problemas comunes y recurrentes dentro de muchas organizaciones”, llegando a niveles enfermizos cuando el miedo no es real y los temores se basan en hechos sin fundamento y falsas creencias.

Qué es la paranoia organizacional

Javier Fernández Aguado, en su trabajo Patologías en las organizaciones, describe la paranoia empresarial como aquellas situaciones en las que se produce “una preocupación obsesiva del entorno y los competidores que hace descentrarse y perder el sentido y su razón de ser como empresa” o que incapacita para colaborar “a causa de un elevado engreimiento corporativo”.

¿Cómo podemos saber si nuestra organización sufre este estado paranoide? En este sentido, los autores Eugenio de Andrés y José María Díez, directivos de Tatum, apuntan a una decena de comportamientos vinculados a esta patología empresarial en su trabajo Cómo sanar la paranoia organizacional:

  • Desconfianza hacia todos los stakeholders.
  • Victimismo
  • Pesimismo
  • Estado de tensión constante.
  • Insatisfacción ante los éxitos.
  • Quejas continuadas.
  • Estrés y sobrecarga de trabajo.
  • Sensación de pequeñez.
  • Miedo a los cambios.
  • Rumores continuos e infundados.

Cómo afrontar las situaciones cuando el miedo no es real

En el caso de que se den varios o todos los síntomas, el diagnóstico de la paranoia organizacional será positivo.

No obstante, igual que en las personas existen tratamientos que ayudan a minimizar los efectos de esta afección, las empresas disponen de diversos mecanismos para superar las obsesiones cuando el miedo no es real. Eso sí, como apuntan De Andrés y Díez, “la organización y, especialmente, el Comité de Dirección, debe ser consciente de la existencia de la patología y, sobre todo, de la necesidad de poner en marcha determinadas actuaciones para su tratamiento”.

Superada esta primera fase de aceptación de la patología, las empresas paranoicas pueden someterse –de forma conjunta, en la mayoría de las ocasiones- a los siguientes programas:

  • Sometimiento a sesiones de coaching de los niveles directivos. Los temores infundados propios de la paranoia organizacional suelen provenir de los altos cargos de la empresa, debido a un exceso de control y preocupación. Por este motivo, un coach puede ayudar a estos ejecutivos a percibir la realidad tal como es y a distinguir cuando el miedo no es real.
  • Comunicación interna para atajar los rumores. Para evitar que las informaciones falsas circulen por la compañía, los directivos deben elaborar un plan de comunicación interna que fomente la transparencia y en el que se detalle cómo actuar en estas situaciones.
  • Desarrollo de planes estratégicos. Gracias a estos documentos, la empresa conocerá en todo momento cuáles son sus objetivos y hoja de ruta, evitando viajar a la deriva.
  • Incorporación del benchmarking. Analizar los productos y servicios del sector para hallar las mejores prácticas a través de programas de benchmarking ayudará a la compañía a tener los pies en la tierra en cuanto a su posición real en el mercado.