Ejemplos de estímulos positivos y negativos en el lugar de trabajo

Las compañías más vanguardistas a nivel de gestión de Recursos Humanos han superado ya la fase de indagación sobre la influencia de la cultura organizacional en los resultados de la empresa y se encuentran en la actualidad en la etapa de aplicación de mejoras en las condiciones de las plantillas y desarrollo de estímulos positivos y negativos para incrementar la motivación y productividad de la organización.

Estas empresas son conscientes del alto impacto del entorno laboral en el desempeño profesional y buscan, por tanto, pautas y políticas de actuación que consigan ofrecer a los equipos grandes experiencias en el trabajo.

El impacto del clima laboral en la empresa

La relación entre clima laboral y satisfacción e implicación de los empleados es un hecho más que contrastado en multitud de investigaciones.

Por ejemplo, Daniel Goleman, en su libro El líder resonante crea más, establece que un ambiente positivo en el trabajo incrementa entre un 20 y un 30% la productividad de los equipos.

Por su parte, el estudio Work Watch de Randstad, en el que han participado más de un millar de profesionales, desvela que dos de cada tres encuestados consideran la cultura organizacional como un factor muy importante para el éxito de las compañías y que tiene un impacto directo en la satisfacción de los trabajadores y la productividad.

Ahora bien, en este punto tienen un papel primordial los líderes de los equipos como impulsores de un buen clima laboral. De hecho, según otro estudio elaborado por Hay-McBer a partir del análisis de 3.781 directivos, entre el 50 y el 70% de los empleados aseguraron que es la interacción con sus responsables directos lo que determina la calidad del entorno laboral.

¿Cómo pueden los líderes conseguir esta meta?

Los detonantes de la motivación laboral

En un entorno de presión y estrés, como es el empresarial, los directivos deben, no solo controlar sus estados de ánimo, sino también ayudar a los empleados a mantener su motivación alta y crear un buen ambiente de trabajo.

Para conseguirlo, es necesario conocer qué dispara la implicación y satisfacción de las plantillas. En este sentido, el profesor de la Universidad de Navarra Enrique Sueiro recopila ejemplos de estímulos en el trabajo:

  • Contar con un propósito. Tener un porqué por el que acudir a la empresa todos los días es uno de los grandes motivadores del capital humano. Si conseguimos alinear los objetivos de la empresa y de los trabajadores, mejoremos notablemente la implicación laboral.
  • Ser reconocidos. A todos nos reconforta que se reconozca nuestro trabajo, por lo que las muestras de agradecimiento, mediante palabras, promociones o incentivos son de gran ayuda para estimular a los empleados.
  • Formar parte de un equipo. No debemos infravalorar el sentido de pertenencia a un grupo como impulsor de la motivación, por lo que es aconsejable promover las relaciones interpersonales en el seno de la compañía.
  • Afrontar retos. La monotonía afecta negativamente al desempeño de los trabajadores. Proponer nuevos desafíos, por el contrario, aumenta el interés y la dedicación de las plantillas.
  • Obtener un sueldo coherente. Es una de los principales elementos de la motivación extrínseca y, aunque existen detonantes más poderosos de la implicación, percibir un salario escaso puede afectar a la productividad del capital humano.
  • Disponer de tiempo. Los trabajadores son personas con vidas más allá de su jornada laboral, así que implementar políticas de conciliación que permitan compatibilizar el ámbito personal y profesional contribuirán a una mayor satisfacción.
  • Superar los errores. Nadie está exento de fracasos, pero lo importante en estas situaciones es saber enmendarlos y salir reforzados de ellos. Por ello, en lugar de ‘castigar’ a un empleado por un error, ayudémosle a analizar qué falló y cómo puede corregirlo como forma para reforzar su confianza.
  • Tener seguridad laboral. Sentir que su puesto de trabajo es estable y que son piezas clave de la compañía ayuda a incrementar la motivación de los empleados, reduciendo además la rotación de personal y mejorando la retención de talento.
  • Contar con ejemplos a seguir. Aprovechemos el efecto contagioso de las emociones y demostremos con actos cómo ser un gran profesional. Los empleados agradecerán tener una persona al frente que consideran un referente.
  • Estar autosatisfechos. Si un profesional considera que puede desarrollarse plenamente en su empresa estará mucho más implicado con la misma. En este caso, se hace necesario saber delegar en los trabajadores y dar espacio para la creatividad y las nuevas ideas por parte de la plantilla.

Cómo motivar: ejemplos de estímulos en situaciones cotidianas

Como señala el Centre for Mental Health in the Workplace en su trabajo Emotional Triggers and Responses in the Workplace, “en las situaciones más estresantes, resulta muy útil si el gerente es capaz de responder de forma tranquila, racional y positiva, contribuyendo a disminuir la intensidad de las emociones de los trabajadores y animándolos a ver la situación de forma objetiva, lo que provoca que los empleados sientan la confianza de estar respaldados por un fuerte y competente líder”.

Para ayudar a los directivos a gestionar correctamente estos escenarios, el organismo ha desarrollado a través de ejemplos de estímulos, una serie de pautas sobre lo que se debe y no se debe hacer en el entorno laboral para mejorar la motivación de los trabajadores. Estos son algunos de los supuestos:

SITUACIÓN RESPUESTA ADECUADA

RESPUESTA INADECUADA

Un profesional comete un error en el trabajo Recordarle que cualquiera puede equivocarse y ayudarlo a buscar una solución Reprenderle y poner en duda su capacidad para llevar a cabo su trabajo
La plantilla pregunta sobre el futuro de la compañía ante la aparición de rumores sobre despidos y bajadas de salarios No restar importancia a sus inquietudes y mostrar la intención de facilitar toda la información posible conforme se desarrollen los acontecimientos. Negar los hechos o dejar entrever posibles consecuencias sin concretar
Un trabajador se siente preocupado ante un proyecto o actividad que debe realizar Reforzar la confianza en la capacidad del profesional para llevar a cabo el objetivo de forma competente Someter a más presión al empleado, advirtiéndole de las consecuencias de un posible error
Varios empleados esperan conocer al candidato seleccionado para una promoción Resaltar la gratitud de la empresa por su interés y esfuerzo, reconocer la dificultad en la selección por sus excelentes capacidades y recordar a los no seleccionados que tendrán más oportunidades Usar un tono jocoso por el interés que la promoción ha despertado o señalar al elegido como el único apto para el puesto
Dos miembros de un grupo se enzarzan en una acalorada discusión sobre un asunto Calmar los ánimos agradeciendo la pasión demostrada y tomar el control de la conversación, redirigiéndola hacia otros aspectos Instigar a que el enfrentamiento continúe o entrar en el debate apoyando a una de las partes
Un empleado y su superior no están de acuerdo sobre un tema Zanjar el asunto apelando a la autoridad del directivo Tratar de comprender la situación y petición del trabajador y abordar el asunto de forma asertiva, buscando una solución consensuada