Claves para elaborar un reporting financiero eficaz

Para saber dónde queremos llevar a la empresa y cómo conseguirlo, primero debemos conocer en qué situación se encuentra la compañía. Es aquí donde entra en juego el reporting financiero, un documento periódico en el que se reflejan los resultados económicos y no económicos de la organización como punto de partida para la toma de decisiones.

Qué gastos se han realizado, cuál es el nivel de ingresos, cuáles son las líneas de negocio con mejores y peores resultados, etc. son algunos de los elementos que debe recoger este informe financiero. Se trata de plasmar en números el estado de salud de la organización, información que servirá tanto a nivel externo, como para rendir cuentas a los inversores, solicitar financiación, atraer el talento…

Pautas para elaborar el reporting financiero

Ahora bien, para que el reporting financiero sea eficaz, este debe adaptarse a la empresa y su estrategia de negocio. En este sentido, según el trabajo Conceptual Framework for Financial Reporting 2010, de Deloitte, debe reunir las siguientes características:

  • Relevante. No se trata de un documento estanco en el que recopilar una información contable predeterminada, sino que la clave radica en reunir los datos relevantes en función de los objetivos de cada compañía. Por ejemplo, una compañía que acaba de lanzar un nuevo producto o servicio, no debe realizar un balance general de ventas de su producción, sino que tendrá que desglosar los resultados del mismo para conocer si está funcionando o no.
  • Oportuno. El éxito del documento radica en su capacidad de reflejar la información en el momento adecuado, de modo que permita a la compañía adoptar decisiones en base a la misma.
  • Comparable. La radiografía del reporting financiero debe también integrar resultados sobre la evolución de la propia organización como su posición respecto a la competencia o el sector de actividad.
  • Global. A pesar de ser un documento económico, elaborado por el equipo financiero, este informe no debe limitarse a mostrar un balance de ingresos y gastos, sino también incorporar aspectos no financieros, como la responsabilidad social de la compañía, el compromiso de la plantilla, las políticas de conciliación…
  • Fidedigno. El informe debe contener información real que permita desvelar el punto en el que se encuentra la organización y conocer con antelación las áreas de oportunidad y puntos de mejora. Como señala, “para ser útil, la información financiera no sólo debe ser relevante, sino que también debe representar fielmente los fenómenos que pretende representar”.
  • Verificable. Para conseguir un informe completo y fehaciente, es necesario que todos los departamentos colaboren con el financiero, facilitando la información requerida.
  • Accesible. El reporting financiero no es un instrumento interno del departamento económico; tiene que ser accesible por el resto de la empresa, de forma que cada área pueda conocer sus resultados y actuar conforme a ellos.
  • Comprensible. El reporting financiero se configura como un documento base para el desarrollo de todos los departamentos de la empresa, por lo que debe traducir la información financiera a un lenguaje que puedan comprender todos los profesionales.

Beneficios del reporting financiero

Siguiendo estas pautas en la elaboración del reporting financiero, la empresa logrará una posición ventajosa debido a que:

  • Podrá paliar cualquier desviación en su actividad al contar con la información sobre las debilidades y errores en su fase incipiente,
  • Reducirá el riesgo de crisis, pues contará con una visión real y dinámica sobre la trayectoria de la compañía.
  • Potenciará la mejora continua de la empresa, al disponer de datos sobre las fortalezas y oportunidades.